Las Gargantas como laboratorio geológico
Las Gargantas del Alcántara no son solo un paisaje: son uno de los pocos lugares de Italia donde un visitante puede leer a simple vista la historia de un volcán y de un río en diálogo. Cada pared del cañón es un libro abierto de vulcanología: los órganos en cañones del basalto columnar relatan el enfriamiento rápido de una colada; las rosetas muestran núcleos de contracción concéntrica; los abanicos revelan fracturas paralelas a lo largo de directrices de flujo. El río, al correr por dentro, ha excavado en los últimos milenios el lecho que hoy visitamos.
Cómo se forman las paredes columnares
Cuando una colada lávica basáltica se enfría lentamente en superficie, tiende a crear una corteza sólida sobre una masa todavía fluida. Cuando, en cambio, se enfría rápidamente, por ejemplo al entrar en contacto con agua corriente o freática, la contracción térmica genera fracturas regulares que organizan la roca en columnas de sección poligonal.
Las secciones más frecuentes son:
- Hexagonales, la geometría que minimiza la energía de contracción y por tanto la más común;
- Pentagonales, frecuentes donde el enfriamiento es ligeramente menos homogéneo;
- Cuadrangulares o irregulares, donde hay asimetrías locales en la masa lávica.
En las Gargantas del Alcántara estas secciones se ven en posición vertical, horizontal y curva, porque las coladas originales siguieron trazados diferentes antes de solidificarse.
Edad de las coladas
Las rocas visibles en las gargantas pertenecen a diferentes fases de las erupciones del Etna. Las reconstrucciones geológicas más sólidas indican:
- Coladas más antiguas datables en más de 300.000 años, parte del largo ciclo de construcción del edificio etneo;
- Coladas más recientes ligadas a actividades eruptivas de edad holocena;
- Para la zona del Vulcanetto di Mojo, erupciones piroclásticas excéntricas de hace unos 8.000 años depositaron el cono que hoy visitamos.
La erosión del río no se ha limitado a “cortar” la lava: ha actuado en tiempos geológicos comparables, excavando progresivamente el cañón.
Las hipótesis sobre la formación del cañón
Sobre el origen geométrico del cañón existen dos hipótesis principales, no necesariamente excluyentes:
Hipótesis morfológica
El río ha erosionado progresivamente la masa lávica en puntos de menor resistencia, aprovechando las fracturas de enfriamiento y las discontinuidades. En tiempos largos, la acción del agua y de los materiales transportados ha ensanchado y profundizado el lecho, creando el cañón actual.
Hipótesis tectónica
El cañón inicial podría haber sido una falla abierta por un evento sísmico, en la que el río se canalizó después. La erosión fluvial modeló posteriormente la fractura en cañón propiamente dicho.
En ambos casos, el producto final es un valle estrecho en algunos tramos 2-5 metros y alto hasta 25-30 metros: una proporción altura/anchura que pocos cañones en el mundo alcanzan.
Los geositios del valle
Las Gargantas no son el único punto de interés geológico. Una visita más en profundidad puede incluir:
Vulcanetto di Mojo
Cono piroclástico excéntrico del Etna (es decir, formado fuera del cráter principal), de unos 50 metros de altura, datado en torno a 8.000 años atrás. Es uno de los pocos conos excéntricos visitables a pie y con una vuelta al cráter. El sendero de Mojo sube hasta el borde del cráter.
Pequeñas Gargantas
Tramo del río en el que las paredes basálticas se estrechan en un cañón en miniatura. Es accesible desde el Ponte di San Nicola de Castiglione di Sicilia. Geológicamente son el mismo fenómeno que las Gargantas de Larderia, pero a escala reducida.
Gurne del Alcántara
Cuencas de erosión (pothole en inglés) excavadas por el río en el basalto. Se forman cuando un torbellino atrapa piedras y arena que, al rotar, abrasionan la roca creando una poza circular. Las Gurne de Francavilla son el ejemplo más conocido.
Grotta dei Cento Cavalli
Gruta de tubo lávico (lava tube) de grandes dimensiones, formada cuando una colada se solidificó en superficie mientras el interior seguía fluyendo, dejando un túnel. Una de las grandes grutas de tubo lávico de Italia.
Cubas bizantinas
Las cubas, pequeñas iglesias de planta cúbica, no son geológicas en sí mismas, pero están construidas en piedra lávica local y cuentan cómo el hombre ha reutilizado la roca volcánica. La Cuba di Santa Domenica, en Castiglione di Sicilia, es uno de los ejemplos más puros.
Qué buscar con la mirada
Cuando camines dentro de las gargantas, prueba a observar:
- Dirección de las columnas: donde son verticales, lava enfriada en posición horizontal; donde son horizontales, lava enfriada en colada que ha cambiado de pendiente.
- Estructuras en abanico: indican una colada que ha encontrado un obstáculo y se ha “abierto” radialmente.
- Rosetas concéntricas: puntos donde un núcleo localizado de enfriamiento ha generado fracturas en series circulares.
- Cambios de color: alteraciones de la piedra debidas a infiltraciones de minerales u oxidación.
- Pozas y marmitas: puntos donde la erosión concentrada ha excavado cuencos, similares en pequeño a las Gurne.
Para profundizar
- Ruta Vulcanetto di Mojo, para ver un cono piroclástico excéntrico.
- Guía a las Gargantas del Alcántara, la página principal sobre la visita.
- Ruta Pequeñas Gargantas, versión “de bolsillo” del fenómeno.
